El primer toque resuena sobre la piedra húmeda y abre recuerdos de abuelos que cargaron estandartes, costureras que remendaron bandas y niños que aprendieron el silencio solemne. Ese sonido convoca a todos, ordena tiempos, marca inicios, y convierte experiencias dispersas en una memoria común palpitante.
El primer toque resuena sobre la piedra húmeda y abre recuerdos de abuelos que cargaron estandartes, costureras que remendaron bandas y niños que aprendieron el silencio solemne. Ese sonido convoca a todos, ordena tiempos, marca inicios, y convierte experiencias dispersas en una memoria común palpitante.
El primer toque resuena sobre la piedra húmeda y abre recuerdos de abuelos que cargaron estandartes, costureras que remendaron bandas y niños que aprendieron el silencio solemne. Ese sonido convoca a todos, ordena tiempos, marca inicios, y convierte experiencias dispersas en una memoria común palpitante.